Una breve historia del velo de novia
Desde tiempos medievales, el atuendo de las mujeres anglosajonas y anglo normandas incluyó velos. La tradición de llevar un velo eraparte de la mayoría de mujeres casadas. Históricamente las muchachas solteras no llevaban velo. El velo tenía una finalidad práctica que era cubrir el cabello de la mujer, el cuello y la barbilla. También servía para proteger la piel de la mujer contra los daños del viento y del sol. En el siglo XV, las capuchas se volvieron prevalentes, y los velos empezaron a ser menos extendidos.
Históricamente, las novias llevaban el cabello suelto sobre la espalda el día de su boda para simbolizar la virginidad, ahora se dice que el velo blanco simboliza la pureza.
El velo de novia tuvo lugar en la mitología mesopotámica. Ishtar, antigua diosa del amor, venía desde las profundidades a encontrarse con su prometido, los vapores de la tierra y el mar la cubrían como un “velo”. Según el folklore, la tradición del velo cambió ser sustituído por un poco de colorete en las mejillas después de que Jacob fue engañado para casarse con la amada hermana de Raquel, Leah. Mejor levantar el velo antes de casarse para no equivocarse…
El desarrollo del telar y el tul de seda en el siglo XIX dieron a las mujeres una fina cobertura, que realzaba su atractivo. El velo de bodas significa la modestia, la privacidad, la juventud y virginidad. Esa forma de pensar todavía tiene importancia en la etiqueta de la novia, ya que sólo una novia que se casa por primera vez lleva un velo.
Recuerda, tu velo de novia debe complementar tu vestido nupcial. Los colores más usados son el blanco, blanco diamante y marfil. Blanco diamante es una excelente opción si tu vestido de novia tiene algún brillo.
Levantar el velo al final de la ceremonia simboliza la dominación masculina. Si la novia toma la iniciativa, a modo de presentarse a sí misma, estará mostrando una mayor independencia.
Los velos de novia blanco simbolizan la pureza de la novia y la modestia. Por otra parte, los velos son utilizados para añadir los toques finales a un vestido de novia y para destacar la cara de la novia.




