Servicios de Catering para Bodas
La contratación de un proveedor de servicios de catering tiene que ser parte de tu estrategia de planificación de la boda. Un servicio de catering en general proporciona alimentos y bebidas y tiene un papel importante en la boda.
A menudo, el lugar de la recepción de la boda ofrece servicio de catering propio, así que, no tienes de que preocuparte. Incluso si el servicio no es ofrecido podéis sugerir uno. Aún cuando el administrador del sitio de recepción os recomiende un servicio de catering, debéis investigar y pedir referencias de su trabajo. Al igual que cualquier proveedor de bodas, un cocinero tiene que proporcionar referencias profesionales.
Aseguraros de que el servicio escogido tiene: experiencia, es confiable y provee un producto de calidad con un excelente servicio. No penséis que una empresa de catering que os recomienda alguien es la mejor solución para vuestra boda. Un cocinero puede trabajar para un gran evento, pero puede ser insuficiente para los demás. También puede tener experiencia en eventos de menor envergadura, pero no en eventos con doscientos invitados.
Hay dos estilos diferentes de cocina:
Cena formal. La organización de una cena formal requiere de más personal de servicio que una cena buffet. Con una cena formal necesitas más mesas y sillas para que la mayoría de los invitados puedan comer al mismo tiempo. Por lo general, ofrece menos flexibilidad a los invitados, porque habitualmente solo tiene un par de opciones para elegir. Con el fin de hacerlo más fácil para ti y tu empresa de catering, las opciones de menú deben ser incluidas en las invitaciones de la boda, para que los invitados puedan realizar la elección de su preferencia. El proceso de preselección te permite trabajar mejor con tu servicio de catering.
Cena Buffet. Con esta opción puedes alquilar menos sillas y mesas. El buffet ofrece a tus invitados más opciones y no todos tienen que comer al mismo tiempo. Una cena tipo buffet ofrece más alternativas a tus invitados porque pueden personalizar la selección de alimentos. En el buffet se requiere menos personal y los invitados pueden escoger lo que quieran. Además, es más flexible ya que si los invitados tienen más hambre pueden repetir. Puesto que las cenas buffet requieren menos personal de servicio, podéis ahorrar dinero con esta opción.




